La hipnosis tiene aplicación en todo lo que signifique cambio de hábitos o comportamientos, ya que con ella podemos mejorar rápidamente timidez, inseguridades, baja autoestima, fobias, etc. También nos puede ayudar para superar miedos, condicionamientos perturbadores, bloqueos, creencias limitantes y similares que pueden haberse originado en nuestra niñez.

Para accidentes o enfermedades de origen orgánico, las terapias de hipnosis son un excelente coadyuvante para acelerar el proceso curativo. Y en el caso de dolencias crónicas, la hipnosis puede mejorar considerablemente la calidad de vida de las personas.

 

Resultados Efectivos

La terapia de hipnosis es un método muy rápido para efectuar cambios efectivos y permanentes, aun cuando estos no se produzcan de forma inmediata y requieran un proceso, sus resultados son duraderos, ya que actúa directamente en el inconsciente, que es la parte de la mente que gobierna nuestros mecanismos de supervivencia, salud, es decir, el inconsciente dirige nuestra vida.

Cabe recordar que siempre es la propia mente la que, aceptando las nuevas ideas, iniciará la transformación. Toda hipnosis es siempre una autohipnosis y el terapeuta es un facilitador para que este proceso se realice de forma apropiada y segura.

Además, en cada sesión se trabaja con biodescodificación y pnl lo cual tiende a acelerar los procesos internos de sanación que la misma persona realiza.

Importante: Cabe señalar que estas terapias son un buen complemento con el tratamiento médico, y en ningún momento pretenden reemplazarlo.

Estas disciplinas ofrecen una mirada distinta, enfocada en liberar la emoción oculta que es la que provoca la enfermedad que luego el cuerpo somatiza, algo que, en la mayoría de los casos, la medicina tradicional pasa por alto, ya que principalmente se enfoca en el síntoma físico, y no en la emoción que provocó la enfermedad.